La guardería: un lugar donde los bebés intercambian microorganismos y desarrollan su microbioma
Un estudio revela que los bebés en guarderías intercambian una gran variedad de microorganismos que enriquecen su microbioma intestinal, lo que podría tener beneficios para su salud a largo plazo.
La Guardería: Un Caldo de Cultivo para el Microbioma Infantil
En un mundo donde la higiene y la limpieza son fundamentales, resulta paradójico pensar que la exposición a “buenos” gérmenes en edades tempranas pueda ser benéfica para nuestra salud. Sin embargo, un estudio reciente publicado en la revista Nature revela que los bebés que asisten a la guardería no solo comparten juguetes y sonrisas, sino también una gran variedad de microorganismos que pueden influir en el desarrollo de su microbioma intestinal. Esto plantea una pregunta intrigante: ¿cómo afecta la socialización temprana en la guardería al ecosistema microbiano de los niños?
El Intercambio Microbiano
La investigación, liderada por Nicola Segata, microbiólogo de la Universidad de Trento en Italia, se centró en el análisis de las muestras fecales de 43 bebés que asistían a su primer año de guardería. Los resultados mostraron que, después de solo un mes, los infantes ya habían compartido una cantidad significativa de microorganismos entre sí, lo que continuó creciendo a lo largo del año. De hecho, se encontró que el 15-20% de las especies microbianas en los bebés provenía de sus compañeros de guardería, superando incluso la proporción de microbios adquiridos desde el nacimiento hasta ese punto de la familia.
La Dieta y el Entorno
Aunque algunos cambios en los microbiomas de los niños se debieron a la dieta que tenían en las guarderías, el estudio sugiere que la transmisión de cepas microbianas entre bebés es extensa durante el primer año de guardería. Esto implica que las interacciones sociales en esta etapa son clave para construir un microbioma diverso y saludable. Incluso se encontraron signos de que las mascotas y los infantes intercambiaban cepas bacterianas, lo que plantea interesantes preguntas sobre la relación entre los humanos y sus compañeros animales.
El Impacto de los Antibióticos
Sin embargo, el efecto más drástico en el microbioma de los bebés vino del uso de antibióticos. El tratamiento con antibióticos durante el primer año de vida redujo severamente la cantidad de cepas bacterianas en el microbioma intestinal de los infantes, pero esto fue seguido de una recuperación rápida ayudada por un flujo extenso de nuevas cepas. Esto sugiere que, aunque los antibióticos pueden ser necesarios para combatir infecciones, también pueden tener efectos a largo plazo en la salud microbiana de los niños.
Un Nuevo Enfoque en la Salud
El estudio tiene implicaciones importantes para nuestra comprensión de cómo se desarrolla el microbioma infantil y cómo se puede influir en la salud a largo plazo. Según María Carmen Collado, biotecnóloga alimentaria del Instituto de Agroquímica y Tecnología Alimentaria en Valencia, España, “creo que es un trabajo realmente bueno que llena un vacío en el conocimiento sobre la transmisión del microbioma”. Esto podría abrir nuevas posibilidades para entender cómo se propagan los patógenos y cómo podemos promover una mayor diversidad de bacterias en el microbioma intestinal.
Un Legado Microbiano
Aunque el impacto a largo plazo en la salud de estar expuesto a otras cepas microbianas en la guardería sobre el microbioma intestinal de los infantes no es conocido, es posible que las cepas recién adquiridas puedan persistir hasta la edad adulta. Como sugiere Segata, “quizás dentro de 20 años, encontraremos que las personas aún necesitan agradecer a sus amigos de la guardería por los microbios que obtuvieron cuando estaban allí”. Esto plantea una visión fascinante del futuro, donde la exposición temprana a una variedad de microorganismos podría tener efectos beneficiosos en nuestra salud a lo largo de la vida. ¿Será que la guardería no solo es un lugar para aprender y crecer, sino también un caldo de cultivo para el microbioma infantil? Solo el tiempo lo dirá.
Fuente original: https://scientificamerican.com/article/babies-who-attend-daycare-share-good-germs-too/