Un asteroide de 700 metros rota cada 1,88 minutos, desafiando teorías astronómicas
Rubin detecta asteroide de 700m girando cada 1,88 min, desafiando teorías. Rotación 'imposible' redefine física celestial.

En breve
- • Rubin detecta asteroide de 700m girando cada 1,88 min, desafiando teorías. Rotación 'imposible' redefine física celestial.
Un asteroide del tamaño del Edificio Empire State gira cada 1,88 minutos. La ciencia decía que un objeto de 700 metros no podría sobrevivir a una rotación tan rápida; su propia fuerza centrífuga lo habría destrozado. Pero en las primeras imágenes del Observatorio Vera C. Rubin, allí estaba, intacto, desafiando todo lo que creíamos saber.
El Observatorio Vera C. Rubin se alza en la cima del Cerro Pachón, en el desierto de Atacama, Chile. Con un telescopio de 8,4 metros de diámetro y la cámara digital más grande del mundo, este observatorio está diseñado para observar el universo en constante cambio. Durante una década, capturará imágenes del cielo nocturno del Hemisferio Sur cada pocos días, creando la película time-lapse más grande jamás construida. En su primer año, espera descubrir un millón de asteroides desconocidos —tanto como en los últimos 200 años de historia— y miles de millones de estrellas y galaxias.
Contexto del fenómeno
Hasta ahora, los astrónomos solo habían podido estudiar el cosmos con lentitud. Los telescopios anteriores tomaban años para mapear el cielo, y los cambios sutiles pasaban desapercibidos. Rubin cambia eso: no solo ve el universo, sino que lo registra en tiempo real. Cada noche, compara nuevas imágenes con mapas anteriores para identificar movimientos, explosiones o objetos nuevos. Es como si la ciencia finalmente tuviera un reloj cósmico preciso, capaz de seguir el ritmo del cosmos.
El método de Rubin
Para procesar tanta información, Rubin usa un sistema de alertas automatizado. Al comparar nuevas imágenes con mapas previos, el observatorio detecta cambios en tiempo real. El 24 de febrero de 2026, envió 800.000 alertas en una sola noche. Cuando esté completamente operativo, generará 7 millones de alertas y 20 terabytes de datos cada noche. “Todos van a tener dificultad para seguir el ritmo”, dice Michael Frazer, “pero es un problema delicioso”.
Descubrimientos inesperados
En junio de 2025, Rubin reveló 1.500 asteroides nuevos. Entre ellos, 19 giraban a velocidades sorprendentes. El más rápido, 2025 MN 45, mide 700 metros de diámetro —casi el doble de la altura del Empire State— y completa una vuelta cada 1,88 minutos. “No esperábamos encontrar algo girando más rápido de 10 minutos”, dice Dmitrii Vavilov, coautor del estudio. Para asteroides de este tamaño, la ciencia pensaba que eran montones de escombros débiles, unidos por gravedad. Pero este objeto debe tener una estructura sólida, posiblemente un fragmento de un núcleo planetario muerto desde hace 4.500 millones de años.
También detectó un cometa interestelar llamado 3I/ATLAS 10 días antes que otros telescopios. Y encontró supernovas fallidas, donde estrellas masivas colapsan en lugar de explotar. “Es 100 veces más débil que otras encuestas del cielo”, explica Stephen Smartt.
Rubin mide el desplazamiento de la luz hacia el rojo para calcular distancias a galaxias. Esto ayudará a estudiar la energía oscura y los destellos de radio rápidos, cuyos orígenes siguen siendo un misterio.
Límites y alcance real
Rubin no resolverá todos los misterios. Aunque espera encontrar entre 5 y 500 objetos interestelares, si no encuentra ninguno, sería igual de importante. Los científicos no saben con certeza cuántos impactadores de pocos metros detectará, pero sí saben que podrá avisar con días de anticipación, en lugar de horas. Si Rubin detecta un asteroide de pocos metros, tú podrás ver una bola de fuego en el cielo con días de anticipación. Los astrónomos podrán enviar equipos al lugar y hasta avisarte para que mires hacia arriba.
Reescribiendo la historia del sistema solar
Los asteroides que Rubin descubre podrían revelar cómo se formaron los planetas. Algunos tienen órbitas sincronizadas con Neptuno, lo que sugiere que migraron desde su posición original. “Esto nos ayudará a reconstruir la historia de nuestro sistema solar”, dice Sarah Greenstreet, autora principal del estudio sobre el asteroide giratorio. Hasta ahora, los científicos creían que los planetas estaban más cerca al formarse, pero no tenían pruebas concretas. Rubin está cambiando eso.
Rubin no solo está mirando el cielo; está cambiando la forma en que lo entendemos. Cada noche, millones de alertas llegan a los científicos, y cada una es una nueva pregunta. ¿Qué otros objetos interestelares están cruzando nuestro sistema solar? ¿Qué revelarán las supernovas sobre la energía oscura? La ciencia está a punto de escribir un nuevo capítulo, y Rubin es la pluma.
Relacionado
Lecturas conectadas para seguir el hilo.




